Dos años después la multinacional concluyó la construcción de su nueva fábrica úbicada en la misma localización que la planta que ardió en Burgos el 16 de noviembre de 2014
El pasado 16 de noviembre de2014 Campofrio veía como ardía su fábrica más icónica dejando a 1000 trabajadores sin puesto de trabajo. La planta que fue inaugurada en 1997 por el Rey emérito Juan Carlos con un presupuesto inicial de 60 millones de euros tenía la mayor producción de España con más 100.00 toneladas de embutidos anuales.

Un incendio declarado a las 6:40 de la madrugada hacía saltar todas las alarmas. Aunque no se tienen que declarar daños personales, la fábrica quedaba totalmente destrozada. Un auténtico drama para sus mil trabajadores que perdían su trabajo sin previo aviso.
Mil familias dependían económicamente del trabajo en la fábrica de Burgos y de la noche a la mañana perdían su trabajo sin posibilidad de recolocación.
Un año después del fatal accidente, la multinacional empiezan las obras de construcción de su nueva fábrica. Mediante su campaña “Cenizas” Campofrío empieza a resurgir.
La principal misión de la empresa era que todos sus trabajadores recuperan de la forma más rápida posible sus puestos de trabajo. Campofrío quiso hacer partícipes a todos sus trabajadores y les entrego un ladrillo, que de manera simbólica representaba el pilar fundamental que representan ellos en la empresa.
De la misma forma intuiciones públicas y hasta el presidente del gobierno, Mariano Rajoy han formado parte de este proyecto y aportado “su ladrillo”.
Finalmente, Campofrío abría sus puertas en 2016, con casi la totalidad de la plantilla reincorporada y con altas mejores tecnológicas y de seguridad.